Orinar después de tener relaciones sexuales es una recomendación frecuente de los profesionales de la salud, especialmente para las mujeres. Aunque no previene el embarazo ni las infecciones de transmisión sexual (ITS), puede ayudar a disminuir el riesgo de algunas infecciones del tracto urinario (ITU) al facilitar la expulsión de bacterias que hayan entrado en la uretra durante la actividad sexual.
Esta es una medida sencilla que, junto con otros hábitos de higiene, puede contribuir a cuidar la salud urinaria.
¿Cómo ayuda a prevenir infecciones urinarias?
Durante las relaciones sexuales, algunas bacterias que normalmente viven en la piel o alrededor de la zona genital pueden desplazarse hacia la uretra. Esto ocurre con mayor frecuencia en las mujeres, ya que su uretra es más corta que la de los hombres.
Al orinar después del acto sexual, el flujo de orina puede ayudar a eliminar parte de esas bacterias antes de que lleguen a la vejiga, reduciendo así el riesgo de desarrollar una infección urinaria.
Sin embargo, esta medida no garantiza que las infecciones no ocurran, especialmente en personas con predisposición a padecerlas.
¿Cuánto tiempo después es recomendable?
No existe un tiempo exacto respaldado por la ciencia, pero muchos especialistas sugieren intentar orinar dentro de los primeros 30 minutos después de las relaciones sexuales si es posible.
También es recomendable mantenerse bien hidratado para favorecer una adecuada producción de orina.
Otros hábitos para cuidar la salud íntima
Además de orinar después de las relaciones sexuales, estos hábitos pueden ayudar a reducir el riesgo de infecciones:
- Mantener una buena higiene íntima sin utilizar productos perfumados.
- Beber suficiente agua durante el día.
- No retrasar la micción cuando se siente la necesidad de orinar.
- Utilizar preservativo para reducir el riesgo de infecciones de transmisión sexual.
- Limpiarse de adelante hacia atrás después de ir al baño, en el caso de las mujeres.
Estas medidas forman parte de una rutina saludable para cuidar el aparato urinario.
¿Cuándo consultar al médico?
Si después de las relaciones sexuales aparecen síntomas como ardor al orinar, necesidad frecuente de orinar, dolor en la parte baja del abdomen, sangre en la orina, fiebre o dolor en la espalda, es importante acudir a un profesional de la salud.
Estos síntomas pueden indicar una infección urinaria que requiere valoración médica y, en muchos casos, tratamiento con antibióticos.
Orinar después de las relaciones sexuales es un hábito sencillo que puede ayudar a disminuir el riesgo de infecciones urinarias, especialmente en las mujeres. Aunque no sustituye otras medidas de prevención ni protege contra las infecciones de transmisión sexual, puede formar parte de una rutina saludable para cuidar la salud íntima y urinaria.